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Viernes 01/07/2022  

Curioso Empedernido

Aplausos y abucheos

Acallar cualquier tipo de crítica sobre nosotros, mirar para otro lado o no querer ver la realidad, no es algo que a la larga nos vaya a resultar beneficioso.

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  • Juan Antonio Palacios.

A veces experimentamos que nos sentimos más libres para hacer lo que queramos y actuamos a nuestra manera, liberados de los aplausos y abucheos, y pensando que es lo mejor que podemos hacer para mejorar nuestras vidas y las de los demás.

No deseamos colocarnos en el punto de mira, ni ser la diana de las frustraciones de los demás, pero en ocasiones , sin pretenderlo, lo logramos. Respiramos hondo y disfrutamos , teniendo los pies sobre la tierra y multiplicando nuestros esfuerzos , sin que se nos vaya la cabeza.

Nos gusta que todo sean sonrisas y buen humor, lejos de preocupaciones y temas complejos, pero no debemos olvidar que la vida tiene aspectos desagradables que no podemos evitar . No nos dejemos engatusar por quienes quieren manejarnos y aprendamos a decir que “no” con sutileza.

Debemos procurar ir siempre con la cabeza bien alta, sin dependencias ni sumisiones, sin ser rehenes de los aplausos ni obsesos de los abucheos. Hemos de superar excusas y pretextos para considerarnos los mejores y saber emplear la magia de las ideas y la música de las palabras.

Estar alerta sobre cual es la fuerza de lo verdadero y el poder destructor de lo falso , sin caer en las contradicciones de los enredos y embrollos , sabiendo leer las paginas que nos hablan e introducirnos en la esencia de lo que no vemos pero está ahí.

Hay palabras pasajeras que apenas nos dejan huellas y mensajes inolvidables que nos evocan aplausos y abucheos, según su intensidad positiva o negativa. Experiencias que nos aburren o cautivan, frases banales y mensajes contundentes, impactándonos o dejándonos indiferentes.

Entre el super, lo siguiente, lo guay y otros etcéteras vamos empobreciendo nuestros lenguajes, y cuantos más medios nos dan para expresarnos menos palabras encontramos para comunicarnos. En ocasiones., guiados por la propaganda aplaudimos a llamativas anécdotas, pero eso no las debe convertir en categoría ni en norma.

Sin ignorar las excepciones, lo que caracteriza el conocimiento de la realidad que nos ha tocado vivir, entre aplausos y abucheos, es la integración : No se trata de sentirnos satisfechos y mirarnos permanentemente a nosotros mismos, engordando nuestros egos, sino de poner a prueba nuestra capacidad de ayudar a los demás y aportar nuestro talento a la sociedad.

Es importante saber lo que nos traemos en cada momento y no hipnotizarnos con aplausos ni paralizarnos por los abucheos. Ni ser movidos por rugidos de leones ni seducidos por cantos de sirena. Tenemos que entrenarnos cada día en percibir lo que nos rodea, memorizar lo que nos ocurre, hablar sobre lo que pensamos atender y razonar para saber resolver problemas y que nuestras vidas sean más fáciles. 

Entramos a vivir con nuestro nacimiento y nos vamos con la muerte, un punto de salida y una meta, y en medio nuestras vidas con aprobaciones y críticas, a ratos acertando y otros envueltos en el error y el desconcierto . Entre luces y sombras, acuerdos y discrepancias, intentaremos ser felices.

Acallar cualquier tipo de crítica sobre nosotros, mirar para otro lado o no querer ver la realidad, no es algo que a la larga nos vaya a resultar beneficioso. Es importante  que aprendamos a lidiar, sin resignarnos,   con lo que nos ha tocado vivir , por muy  duro e injusto que nos parezca.

Lo más importante es que nos planteemos soluciones y superemos las dificultades y hacer un esfuerzo por reencontrarnos con nosotros mismos, de quienes nos habíamos distanciado.
 

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