El dirigente popular critica la “falta de palabra” de los socialistas hacia estos empleados de Tugasa, que a principios de año se vieron afectados por un ERE ante el supuesto cierre temporal de las instalaciones para su renovación. Según explica, el ERE tenía, supuestamente, una vigencia de un año, tiempo en el que la Administración autonómica se comprometió a llevar a cabo las obras de mejora del complejo.
Sin embargo, Ramírez se pregunta qué va a pasar ahora con estos trabajadores después de que el Gobierno andaluz haya confirmado que las obras previstas no son prioritarias y las paraliza.
A su juicio, se está perjudica a los trabajadores que se acogieron a un ERE temporal “con la confianza de volver a sus puestos en un año y ahora, les crea una incertidumbre sobre su futuro laboral”.