Quantcast
El tiempo en: Cádiz
Miércoles 07/12/2022  

Cádiz

Los Barrios o Los Barros. Historia de la falsificación de linaje judeoconverso en Cádiz

En Cádiz, dos casas-palacio recuerdan a este linaje, una en El Pópulo y otra en la calle Colón

Publicidad Ai Andaluc�a Informaci�nPublicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai Publicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai
  • Armas de los Barros “camuflados como Barrios” en los cuadros conservados en el Museo del Greco de Toledo.

Esta semana en Ventana a la Historia estudiaremos a un linaje que falsificó sus orígenes en el Cádiz del Barroco. Nos referimos a los “Barrios” cuyo verdadero apellido sería “Barros”.

Introducción

A finales de la Baja Edad Media, y durante la Edad Moderna, conocemos muchos varios linajes judeoconversos que escondieron sus orígenes e incluso alteraron su genealogía para pasar por cristianos viejos.

En la ciudad de Cádiz, tenemos el ejemplo del linaje Barrios (o Barros), linaje de orígenes lusitanos que falsificó su origen para una mayor integración en la ciudad de Cádiz en  la segunda mitad del siglo XVII, principios del siglo XVIII.

La heráldica de los “Barros” no “Barrios”

En el tomo XIV de la Enciclopedia heráldica y genealógica hispanoamericana realizada por   Arturo y Alberto García Carraffa al tratar del apellido “Barros” nos dice lo siguiente:

“Los Barros de Portugal traían: De gules, con tres bandas de plata acompañadas de  nueve estrellas de seis puntas, de oro: puestas: dos, tres, tres y una. Otros Barros lusitanos usaban: De plata, con tres bandas de azur, cargada cada una de ellas de tres estrellas de oro: Deus est pro nobis, quid contra nos. Si Dios está con nosotros, quien contra nosotros.”

Afirmaban los hermanos García Caraffa en 1924: “También algunos de este linaje, en Portugal, ostentaban: Escudo de azur, con tres fajas de oro, acompañadas de doce estrellas del mismo metal. Estos tres escudos los conservaron los Barros españoles, si bien algunos los modificaron en las formas que se indican a continuación:

La rama gallega que radicó en la parroquia de San Pedro de Tenorio (Pontevedra)  traía el primer escudo que hemos descrito y pintado, pero con las siguientes variaciones: en campo de azur, tres bandas de oro, cargada cada una de ellas de tres estrellas de azur.

La tercera de estas armas, los Barros de Portugal y España son las que encontramos en el Archivo Histórico Provincial de Cádiz en el expediente de Información de Nobleza del Marqués de Casa Tabares en el Protocolo 2417 de Cádiz. En esta documentación nuevamente aparece el origen portugués de este linaje. Nos referimos a un dibujo a tinta aguada que representa a Dios Padre (datado en 1730) que  incluye el siguiente texto: “Don Pedro”, en alusión al rey de Portugal, Pedro II de Portugal, apodado el Pacífico rey de Portugal entre 1683 y 1706,  que le concedía la carta de hidalguía a Diego de Barrios, residente en la ciudad de Cádiz, en el Reino de Castilla en 1689. Este rey lusitano Don Pedro II fue hijo de Juan IV (que independizó a Portugal de España en 1640 y de Dª Luisa Francisca de Guzmán, hija del VIII Duque de Medina Sidonia D. Manuel Alonso Pérez de Guzmán el Bueno.

En el Archivo General de Indias (AGI), encontramos documentos sobre el pleito entablado entre el fiscal de Su Majestad en la Real Audiencia de Sevilla y Diego de Barrios, acusado de ser extranjero, portugués y falsificar su carta de naturaleza. Esta causa se desarrolló entre junio y octubre de 1659, en el reinado de Felipe IV (1621-1665).

El origen lusitano del linaje Barrio aparece recogido en la Colección Salazar y Castro D-29, fº 174 de la Real Academia de la Historia (RAH). Para este caso remitimos al estudio publicado por Juan Javier Moreau Cueto titulado ¿Un caso de solidaridad judeoconversa? Diego de Barrios, vecino de Cádiz. BAETICA. Estudios de Historia Moderna y Contemporánea, (29), 367-384. Juan Javier Moreau afirma que los Barrios/Barros provenían del sur de Portugal del Algarve, en concreto de Villa Nova de Portimão.

En Cádiz, dos casas-palacio recuerdan a este linaje que se hizo llamar “Barrios”. La primera, situada en la plaza de San Martín nº 3, en el barrio del Pópulo. La segunda en la calle Colón, número 12, alberga en la actualidad el Archivo Histórico Provincial de Cádiz.  Recordemos el libro de Manuel Retegui Bensusan El mayorazgo de don Manuel Barrios Soto y la Casa de las Cadenas de Cádiz publicado en 1972 donde aparecen estas propiedades de miembros del linaje que nos ocupa.

Este segundo inmueble guarda relación con la procesión del Corpus  Christi del 3 de junio de 1692. Al producirse una tormenta nuestro personaje,  Diego  de Barrios de la Rosa, refugió la custodia en su Casa-Palacio, reformándolo y añadiéndole las cadenas que le dan su nombre. Escrito en latín en  la fachada del monumento podemos ver el siguiente epígrafe que relata este episodio

Se la conoce en Cádiz como la Casa de las Cadenas. Ciertamente en nuestro país  hay varias casas así llamadas, “Casa de las Cadenas”; en Córdoba por ejemplo Aguilar de la Frontera, Espejo y Villa del Río, o ya más cercanamente  de la capital gaditana, en la antigua Isla de León,  la Casa de las Cadenas en la Alameda Moreno de Guerra que perteneció a los Macé y en 1729 hospedaron al primer Borbón, Felipe V.

Debemos explicar que el “Privilegio de las Cadenas” se concedía a los nobles que en algún momento habían alojado en su casa al rey. D. Diego de Barrios de la Rosa  no hospedó al rey de España, pero como podemos ver en el epígrafe del palacio sede en la actualidad del Archivo Histórico Provincial de Cádiz al refugiar de la lluvia a la Custodia del Corpus hospedó al “Rey de Reyes”.

Como puede verse los miembros del linaje añadieron a sus armas el siguiente lema. “Doy gracias y Alabo al Santísimo Sacramento del Altar” que ha quedado en la toponimia del callejero de las ciudades de Cádiz y San Fernando como recuerdo de este episodio.

En 1955, César Pemán escribió un trabajo titulado Arquitectura barroca gaditana: Las Casas de don Diego de Barrios publicado en Archivo Español de Arte, artículo en el que confunde a  D. Diego Barrios de la Rosa (anteriormente mencionado que construyó la Casa de las Cadenas con la Casa del Almirante (erigida por mandato de su tío y homónimo D. Diego Barrios Soto).

Juan Javier Moreau, en su magnífico estudio (anteriormente citado) equivoca la fecha de construcción de la Casa de las Cadenas datándola en 1793 cuando en realidad es un siglo antes. En ambas casas, estaría el mismo escudo de armas “de los Barros”. Aunque ya no está en la fachada de la Casa de las Cadenas, todavía se puede contemplar en el primer cuartel de la fachada de la Casa del Almirante así llamada por el Almirante D. Ignacio Barrios Leal.

Sus armas en el Museo Naval de San Fernando (Cádiz)

Por eso el nombre del Parque Sacramento y la  Calle Colegio Naval Sacramento en San Fernando el barrio donde se encontraba una de sus propiedades en la antigua ínsula de los Ponce de León (Duques de Arcos).

Juan Castañeda recoge en su artículo publicado en la Revista General de Marina dedicado a la enseñanza de los futuros oficiales de la Armada: “El cuartel se estableció en la llamada casa del Sacramento, adquirida al marqués de Casa Tabares”.  Por su madre Ángela Clemencia Barrios y Barrios, D. Manuel de Tabares y Barrios (1710-1787) descendía de los Barros. No debemos olvidar que el primer Marqués de Casa Tabares D. Alfonso José Tabares y Ahumada, de orígenes lusitanos también casó con Dª Ángela Clemencia Barrios y Barrios, hija del anteriormente mencionado D. Diego Barrios y de la Rosa y su esposa Dª Teresa Barrios y del Leal.

De este edificio se ocupó Luis F. Martínez Montiel: “Las casas de Reyna y del Sacramento. Primeros establecimientos de la Real Compañía de Guardias Marinas en la Real Isla de León”. RHYCN, Madrid, 1987).

Tras la destrucción del edificio recoge Juan Castañeda como el  escudo-que estuvo en la fachada del  fue recuperado por D. Manuel Baturone Santiago - al igual que muchas otras reliquias, tales como los magníficos exvotos de muchas iglesias andaluzas-, que se pueden admirar en el Museo Naval de San Fernando (Cádiz). Agradecemos haber podido fotografiar este escudo a su actual Coronel-Director D. Miguel Flores Bienert.

Toda esta información se encuentra en su artículo La Escuela Naval en San Fernando (1769-1943), publicado en la Revista general de marina Vol. 273, MES 8-9 (Agosto-Septiembre), 2017 (Ejemplar dedicado a: 300 aniversario de la Real Compañía de Guardiamarinas (1717-2017), págs. 235-247.

El Museo del Greco de Toledo

Ya por último, recoger que estas mismas armas- de los Barros “camuflados como Barrios” las encontramos en unos cuadros conservados en el Museo del Greco de Toledo, en unos magníficos retratos que corresponden al Capitán Manuel de Barrios y su esposa Dª Isabel de Barrios.

Inscrito en la parte inferior derecha del retrato de D. Manuel Barrios se puede leer: “EL CAPITAN MANVEL/ DE BARRIOS FVNDADOR I /PATRONO D- ESTA CASSA /MVRIO A 2D. JVNIO D. ESTE/AÑO D 1682 ALOS 63 DE SV EDAD”.

En la parte inferior derecha  del retrato de  Dª Isabel de Barrios encontramos la siguiente inscripción “DOÑA YSABEL D. [ …. ] / MVGER DEL CA [ … ] NVEL D. BARRIOS MVRIO / EL AÑO D. 1658 A 6 D. MAR / I ALOS 26 D. SV EDAD”.

Su apellido de soltera sería “de la Rosa”. Isabel de la Rosa.  Fueron sus hijos Diego e Inés Barrios de la Rosa.

Consultado el Diccionario Interactivo Ceán Bermúdez de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, podemos ver que  la autoría de estos cuadros se atribuye al pintor del siglo XVII Pedro Ruiz González (nacido en 1633).

Esperamos haber puesto de relieve como en Cádiz, en la segunda mitad del siglo XVII,  un linaje de orígenes portugueses y  judíos, se camufló transformándose de “Barros” en “Barrios”.

Sin embargo, la heráldica presente en Cádiz, en la Casa del Almirante, en la documentación del Archivo Histórico Provincial de Cádiz, en la antigua Isla de León,  San Fernando (en el Museo Naval)y en Toledo (en el Museo del Greco) no deja lugar a dudas que son los “Barros” de origen lusitano aunque los conozcamos en nuestros días como los Barrios de la Casa de las Cadenas y del Almirante.

TE RECOMENDAMOS

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN