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29/11/2020

Cádiz

“De Cádiz solo no podemos vivir, y menos vendiendo suvenir”

El tráfico de cruceros lleva paralizado desde el pasado marzo, lo que no sólo provoca una merma de ingresos en el puerto, sino también en el comercio local

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  • Las limitaciones de movilidad perimetral tampoco ayudan a la situación
  • La suspensión de los cruceros ha provocado una merma de ingresos de 3 millones de euros para el puerto

El puerto gaditano ha tenido una merma en sus ingresos de 3 millones de euros por la suspensión de los cruceros. Así lo afirmaba hace unos días la presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, Teófila Martínez.  La APBC tenía previsto que 322 buques atracaran en la ciudad a lo largo de 2020, sin embargo tan sólo 23 llegaron a hacerlo antes del estado de alarma decretado en marzo por la pandemia. Aunque la ausencia de turistas no sólo está afectando al puerto, sino también al sector comercial y hostelero gaditano y, en particular, a los más cercanos a la zona del muelle.

Si en octubre y noviembre nos defendíamos con cruceros y un poco de turismo nacional, cuando llegue enero que de por sí es un mes malo para el turismo este año lo más probable es que cerremos todo el invierno"

Caminar por las calles comerciales cercanas al puerto en esta y cualquier época del año no solía ser tarea fácil. Grandes grupos de excursionistas y cruceristas dificultaban el tránsito. Ahora la imagen se aleja bastante de lo que estábamos acostumbrados. Ver el puerto sin barcos ya se ha convertido en una estampa habitual en la ciudad y la falta de buques y visitantes está teniendo un gran impacto en la economía local. Las tiendas de suvenir y regalos consiguen mantenerse a duras penas a flote. Laureano García, de Souvenirs Kiosko Yupi, en la calle Pelota, lleva 31 años trabajando en este tipo de negocio. Actualmente tiene tres tiendas en la ciudad, que “iban maravillosamente” hasta que llegó el Covid.  Además de los cruceros “también hemos perdido las excursiones de mayores del Imserso” y con el cierre perimetral ya ni siquiera hay turismo de cercanía. “De Cádiz solo no podemos vivir, y menos vendiendo suvenir”. Lamenta tener que pagar tantos impuestos sin recibir ninguna ayuda, “estamos perdidos, no sabemos qué hacer”.

A penas unos metros más adelante Juana Domínguez, regenta Souvenir La Suiza. Nos cuenta que las ventas han caído una media de entre el 85 y el 90%. Reconoce que “julio y agosto se sostuvieron un poco por el turista nacional, pero al llegar septiembre cayeron otra vez las ventas considerablemente”. En cuanto a las expectativas, Domínguez no se muestra muy esperanzada. “Si en octubre y noviembre nosotros nos defendíamos con cruceros y un poco de turismo nacional, cuando llegue enero que de por sí es un mes malo para el turismo este año lo más probable es que cerremos todo el invierno próximo. Por ahora nos mantenemos a duras penas”.

En Papelería Las Cortes siempre hubo material escolar, maquetas, papeles... lo habitual en una papelería. Aunque en los últimos años, viendo el auge del sector turístico en Cádiz optaron por introducir suvenir y regalos. “Los clientes de siempre regresaron cuando abrimos, pero el negocio ahora mismo está pensado para el turismo”, nos cuenta el dependiente, Joaquín Buceta. Se mantienen a día de hoy gracias a los artículos de papelería exclusivamente aunque reconoce que “quienes tiran de esto son los ingleses, franceses, portugueses... los que vienen con los cruceros”. 

 

Pérdidas para todos


No sólo las tiendas de regalos y recuerdos están notando el impacto. También la hostelería. Las terrazas, hace un año repletas cada día, lucen desiertas ahora. “Está afectando bastante, porque siempre había movimiento turístico en esta zona. Además con el cierre perimetral aún hay menos gente, y con los horarios es bastante difícil”, comenta Daniel Romero, camarero del Café & Bar Muelle Uno, situado frente al puerto.

Incluso para vender dulces y pasteles se nota la falta de visitantes. “Que no haya cruceros se nota muchísimo”, comenta Inma Rosa, regente de la Confitería el Populo. Aquí ofrecen un producto típico de Cádiz y aunque “sigue viniendo gente a comprar, no hay la demanda de antes, se ha perdido aquellos que venían en busca de las especialidades”.

Por ahora solo queda esperar a que la situación mejore con la vista puesta en las nuevas vacunas, y sin olvidar las ayudas por parte de las instituciones tan necesarias para que el pequeño comercio local consiga prosperar.

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